Nuestra historia
Detrás de cada figura hay una herencia que empezó hace más de 70 años y una pasión que, tres generaciones después, seguimos compartiendo contigo.
Todo empezó en 1952

La historia empezó hace más de 70 años, cuando el matrimonio de Diego Díaz Pichardo y Ana María Alarcón Bocanegra abrieron una pequeña imprenta en la calle José Gestoso, en el centro de Sevilla, que poco después se convirtió en papelería.
Fue Ana María quien comenzó a introducir artículos de Belén y soñaba con tener su propia tienda especializada.
Más adelante, el negocio creció hasta dividirse en tres tiendas diferenciadas: disfraces, papelería y belenes.

Un legado imborrable
Las mujeres de la casa
Ana Díaz, hija de Diego y Ana María, volcó todo su conocimiento y cariño en el negocio, continuando el legado al frente de la tienda de Belenes.
Su dedicación y pasión por esta tradición marcaron el camino y la esencia de lo que hacemos hoy.
Un camino que más tarde continuaría su hermana María, tomando el relevo para mantener viva esta vocación familiar.

Las mujeres de la casa nos quedamos con la tradición de los belenes, siempre nos gustó, quizás tenga mucho que ver el hecho de que mi abuelo fuera escultor.
Ana Díaz — 2.ª generación
Entrevista con Diario de Sevilla

Tercera generación
Algo tan especial merece continuar
El amor por los belenes se ha transmitido de madres a hijas. Ahora ya vamos por la tercera generación, combinando la experiencia de los años con la misma ilusión del primer día.
Una herencia que hoy se mantiene viva a través del trabajo conjunto de madre e hija; dos generaciones unidas por una misma dedicación.



Feria del belén
Otros 30 años de tradición
A nuestra tienda física abierta todo el año, se suma otra gran tradición: cada Navidad montamos nuestro stand en la Feria del Belén de Sevilla.
Un mercado navideño especializado en artículos para el Belén que lleva más de 30 años celebrándose en el centro de Sevilla.
Una historia compartida contigo
Aunque esta sea la historia de nuestra familia, la realidad es que de ella forman parte muchísimas personas.
Esta historia también pertenece a todos los que cuidáis la tradición y le dais vida cada año. A quienes le dan un sentido especial al Belén colocando figuras que representan a seres queridos. A quienes regalan a sus hijos el nacimiento que les ha acompañado toda la vida. A quienes hacen que montar el Belén sea un recuerdo bonito de la infancia de los más pequeños.
Y por supuesto, esta historia es compartida con todos los artesanos, escultores, pintores y creadores de belenes que, con sus manos, nos ayudan a preservar este patrimonio conectando a personas de todo el mundo.
Ver nuestros belenes